comprender la conciencia animal

En 2012, un grupo de neurocientíficos aprovechó una conferencia en la Universidad de Cambridge para escribir un declaración de conciencia. Los signatarios dicen que los humanos no son los únicos que están atentos. Además, según El nuevo científico, varios estudios muestran que primates no humanos, cetáceos, cuervos y ciertos invertebrados (abejas, arañas y cefalópodos) exhiben una forma de conciencia.

Sin embargo, la incapacidad de los animales para verbalizar lo que sienten complica las cosas a la hora de estudiar el fenómeno. Para llegar allí, los científicos deben reunir descubrimientos de diferentes disciplinas como la neurociencia, la biología evolutiva, la psicología, las ciencias del bienestar animal e incluso la filosofía.

conciencia y animales

Filósofo Jonathan Birch también busca definir qué es la conciencia y cómo se expresa en los seres vivos. Ofrece cinco criterios que lo caracterizan: la riqueza de las percepciones sensoriales, la capacidad de distinguir sensaciones negativas de las positivas, la capacidad de integrar información sensorial diversa en una sola situación, la percepción del tiempo y el reconocimiento de ser un individuo distinto de su entorno. .

Algunos animales tienen un alto nivel de conciencia para algunos de estos aspectos y un nivel más bajo para otros. Por ejemplo, los cuervos tienen un fuerte sentido del tiempo y la individualidad, como lo demuestra su hábito de abastecerse de alimentos para el futuro y sus estrategias para burlar a sus rivales. Por otro lado, los pulpos tienen sentidos muy desarrollados y también reconocen sensaciones de placer, ya que les gusta jugar.

Conciencia y evolución

Encontrar el origen de la conciencia en los seres vivos es un desafío al que se enfrentan Simona Ginsburg y Eva Jablonka, dos científicos israelíes. Según ellos, la respuesta puede estar en el aprendizaje por asociación.

READ  Gemínidas: prepárate para la lluvia de meteoritos más espectacular de 2020

De hecho, este tipo de aprendizaje se diferencia del simple condicionamiento en que se basa en la capacidad de hacer asociaciones entre distintas informaciones captadas en distintos momentos del entorno. Luego le permite al individuo adaptar su comportamiento. Esta forma de aprendizaje requeriría mecanismos neurológicos complejos y, por tanto, compatibles con la conciencia.

Como el aprendizaje por asociación se observó en varios tipos de vertebrados, incluidos los mamíferos y las aves, esto significaría que la conciencia apareció por primera vez en su antepasado común hace unos 530 millones de años. La conciencia también puede haberse desarrollado en paralelo en artrópodos y cefalópodos, según Jonathan Birch.

El surgimiento de la conciencia sería una ventaja evolutiva, ya que permite responder mejor a un entorno cambiante, en lugar de depender únicamente de los reflejos. Por ejemplo, los depredadores se vuelven más eficientes en la detección de presas y desarrollan mejores capacidades de camuflaje, lo que lleva a los depredadores a innovar más. La conciencia, por tanto, habría estimulado la biodiversidad, creen los científicos.

Créditos de las fotos: © Cameratales | Dreamstime.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *