Con miles de infectados, los conciertos de prueba se convierten en un fiasco en Cataluña

Es todo menos un éxito: varios conciertos de prueba que reunieron a casi 50.000 personas en Cataluña a principios de julio han provocado un fuerte aumento de la contaminación por Covid-19.

El diario El Periódico detalla los festivales en cuestión: Canet Rock, Vida e Cruïlla, organizados en diferentes localizaciones de Cataluña entre el 1 y el 11 de julio.

Con prueba y mascarilla, pero … de pie

Deben hacer posible realizar una prueba de “tamaño completo” de la transmisión de Covid-19 durante tales eventos, de pie y con una máscara. Pero sin distancia física.

Todos los participantes se sometieron a una prueba de antígeno antes de ingresar al recinto del festival.

Y sin embargo … las autoridades sanitarias contabilizaron casi 2.300 infecciones durante estos tres eventos, o 842 más que en el grupo de control equivalente. En detalle, según el diario Nacio Digital, Se identificaron 956 casos entre los participantes de Canet Rock, 857 para Cruïlla y 466 para Vida.

Esta ola de contaminación podría, en parte, explicar el aumento de la contaminación en la región en julio.

En cuestión: la menor confiabilidad de las pruebas antigénicas, que tienen una sensibilidad de entre el 65 y el 70%, y el lapso de tiempo entre la infección y el momento en que es detectable, como se explica en este artículo.

Falsa sensación de seguridad

Una consecuencia directa de esta inseguridad: según la secretaria de Estado de Salud de Cataluña, Carmen Cabezas, las personas con resultado positivo habrían llegado unos días antes … beneficiándose en el momento de una prueba negativa.

Finalmente, la falsa sensación de seguridad que brindan estas pruebas negativas puede haber jugado un papel:

Sin embargo, la Consejería de Sanidad recuerda que estos conciertos se organizaron a raíz de lo que había tenido lugar en marzo en Barcelona y que no habían dado lugar entonces a una explosión de contaminación. Pero también fue antes del estallido de la epidemia de la variante delta, que es mucho más contagiosa.

El ministro de Sanidad lamenta

Varios organizadores de estos festivales consideraron que las personas infectadas podrían contagiarse en otros lugares. Pero este argumento también se aplica al grupo de control, donde las infecciones fueron mucho menores.

Desde entonces, el consejero de Sanidad de Cataluña, Josep Maria Argimon, ha admitido que organizar estos conciertos e incluso mantener estos festivales fue “un error” porque se desarrollaron en una complicada situación epidémica. Su secretaria de Estado, Carmen Cabezas, reconoce que claramente desempeñaron un papel en la epidemia, aunque se niega a verlos como súper aceleradores.

En Francia, un solo concierto de prueba organizado en Bercy provocó un aumento de la contaminación, pero esto no se consideró significativo. Las condiciones de la prueba, como la epidemia, a muy bajo nivel y antes de la variante delta, fueron todas muy diferentes a las pruebas catalanas.

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