El papel de la microbiota en los trastornos alimentarios

Ya está en portugués (anorexia nerviosa AN), la bulimia y el síndrome de atracones son trastornos alimentarios con causas multifactoriales: psicológico, familiar, social y biológico. El aspecto biológico a menudo se deja de lado por los estudios y tratamientos terapéuticos de los trastornos alimentarios, sugiere un nuevo estudio de la Universidad de Varsovia. publicado en la revista Psychiatry Research. El tratamiento suele estar dirigido a los factores que más influyen en la internalización psicológica de una insatisfacción obsesiva con el cuerpo. Así es como tendemos a centrarnos en ” modelo tripartito de influencia de la imagen corporal »: Padres, compañeros y medios de comunicación.

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El estudio explica que la conducta alimentaria de las personas con disfunción eréctil provoca un trastorno o disbiosis microbiota intestinal. Sistema que se encuentra en constante comunicación bidireccional con las funciones cerebrales a través de mecanismos inmunológicos, neuronales y endocrinos.

BULIMIA Y SÍNDROME DE HIPERFAGIA NO CONTROLADA

La bulimia y el síndrome de atracones consisten en episodios de atracones en los que el individuo come alimentos de manera desproporcionada y experimenta una sensación de pérdida de control, culpa y autodesprecio.

La bulimia se distingue de los atracones al inducir el vómito, el ejercicio excesivo y la ingestión de laxantes en un esfuerzo por compensar la ingesta de alimentos.

Ambos síndromes están clasificados como trastornos alimentarios por el Manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales del DSM-5.

Disbiosis intestinal y bajo estado de ánimo debido a la inflamación global.

El TCA altera el equilibrio de los microorganismos que viven en el sistema intestinal. En otras palabras, provocan una disbiosis intestinal del ecosistema bacteriano. Este último afecta aleje cerebro-intestino causando estrés psicológico. Este estrés, a su vez, puede alterar o empeorar los cambios de humor y los comportamientos del individuo.

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La presencia de inflamación intestinal y disbiosis en situaciones estresantes ha sido demostrada en una investigación publicada en neurociencia. Durante los experimentos, los animales en condiciones de estrés mostraron un deterioro de las uniones estrechas (tejidos que bloquean el flujo de fluidos) ubicadas entre las células epiteliales. Una vez dañadas, estas uniones estrechas, que funcionan como capas obstructivas, no pueden bloquear las bacterias intestinales, que pueden circular libremente. Estas corrientes de bacterias luego ingresan al sistema circulatorio y causan una inflamación generalizada. La inflamación afecta, bien, el sistema nervioso central que provoca una caída del estado de ánimo (estado de ánimo agotado o incluso deprimido).

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La hipótesis de aumento de serotonina y disforia en pacientes anoréxicos

Los científicos han observado que la microbiota de las personas sufre una transformación después de alternar entre períodos de hambre y re-ingesta de alimentos en personas con CAD. A pesar de la recuperación del peso en personas con anorexia (A) y una recuperación relativa posterior, estudios observó que la microbiota sigue siendo diferente a la de las personas sanas. Este cambio irreversible llevó a los investigadores a proponer la “hipótesis de la serotonina”, propuesta por un estudio publicado en Nature Review Neurociencia.

Según esta hipótesis, se produciría un desequilibrio en el metabolismo de la serotonina y la dopamina. Las personas con anorexia evitan comer para reducir la ansiedad porque, al comer, sienten disforia (fuerte malestar emocional y mental caracterizado por irritabilidad, ansiedad, tristeza, apatía e insatisfacción). Por tanto, las personas con TCA alcanzarían un exceso de serotonina, ya que se sobreestimularían las respuestas afectivas y cognitivas de los circuitos neuronales. Demasiada serotonina causaría disforia.

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Posteriormente, si el nivel de serotonina se mantiene alto y constante, es probable que el individuo en cuestión caiga en un círculo vicioso en el que evite comer, ya que esto conduce a un aumento de serotonina y, en consecuencia, a un estado de disforia.

Disbiosis en la composición de la microbiota.

Dependiendo de las dietas consumidas en cada país o región, se desarrollan bacterias específicas para digerir bien ciertos nutrientes. De acuerdo a una estudio realizado por el Imperial College de Londres, existe un vínculo entre el deseo de comer ciertos alimentos y las bacterias en la microbiota.

Las dietas restrictivas, el uso excesivo de laxantes y los vómitos como parte del TCA mostraron un efecto diferente en la microbiota. Las dietas restrictivas en pacientes con anorexia o los laxantes en bulímicos, por ejemplo, han reducido la diversidad y cantidad de bacterias en comparación con los individuos sanos. El daño a la mucosa intestinal, la presión abdominal o incluso el desequilibrio electrolítico son algunos de los factores que pueden estar detrás de estos cambios en el ecosistema de la microbiota.

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¿Existe un factor genético en el TCA?

Los estudios que indican la propensión hereditaria de ACT entre gemelos y familias han sido probados estadísticamente. Sin embargo, todavía no hay estudios de asociación de todo el genoma (un estudio de muchas personas que buscan variaciones genéticas) que hayan probado o identificado genes específicos que contribuyan a las causas de ACT.

dos estudiospublicado en el periódico Naturaleza también mostró cómo ciertos tipos de microbiota intestinal pueden ser un factor en el desarrollo de la fisiopatología de la obesidad.

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Tratamientos de TCA del mañana: ¿tratar la microbiota?

El estudio de la Universidad de Varsovia publicado en 2021 en Investigación psiquiátrica pide más investigación para investigar la causalidad y el vínculo entre la microbiota intestinal y el TCA. Los investigadores destacan la posibilidad de desarrollar nuevos tratamientos que utilicen recursos genéticos y mejoren la microbiota para el tratamiento del TCA. Por tanto, los antibióticos, probióticos o el trasplante de microbiota fecal pueden ser tratamientos adicionales en el futuro y paralelos a la atención psicológica y psiquiátrica.

Publicado originalmente el 09/04/2021

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