“UFO (s)”, la loca serie que reconcilia la ciencia y lo maravilloso – rts.ch

Entre “Arquivo X” y “La Soupe aux choux”, la nueva creación de Canal + nos sumerge en la búsqueda de extraterrestres en la Francia de los años 70. Está protagonizada por un magnífico elenco liderado por Melvil Poupaud y Géraldine Pailhas.

“UFO (s)”, la nueva creación de Canal + en 12 episodios de 30 minutos, se presenta como una serie totalmente loca pero basada en hechos reales. Estamos al final de los años, más precisamente en 1977, cuando Francia creó el Grupo de Estudio de Fenómenos Aeroespaciales No Identificados (GEPAN), una institución única en el mundo, para responder a la necesidad de estudiar. en serio, científicamente, ovnis.

Porque en ese momento a Francia de Valéry Giscard d’Estaing le gustaba la ufología: con su pan Teletubbie, Raël -que dice que hablaba en francés con extraterrestres- está invitado a todos los televisores; el periodista Jean-Claude Bourret se especializa en fenómenos paranormales y todos sus libros son exitosos; El secuestro de Frank Fontaine por un platillo volante en 1979 llegó a los titulares y los hermanos Bogdanoff a los titulares con su Temps X. Aprovechando esta ola de lo paranormal, dos películas rociaron la taquilla: “El gendarme y los extraterrestres (1979) y” Encuentros del tercer tipo “(1977).

>> Para escuchar a Jean-Claude Bourret hablar sobre fenómenos paranormales en este archivo de estrategia en tiempo real:

Jean-Claude Bourret / Un día de verano / 9 min. / 12 de julio de 1976

“UFO (s)”, cuyo primer episodio saldrá al aire el lunes 11 de enero, explora precisamente las paradojas de esta década, tanto condenados al progreso científico como atraídos por fenómenos paranormales. “Nos encanta este gratificante enfrentamiento entre la racionalidad ilustrada y la locura OVNI, esta era ambivalente que tiene una gran confianza en el futuro, pero que también conoce los primeros signos del cambio climático, los efectos del shock petrolero y una serie de manchas de aceite”. , explica Martin Douaire, coguionista con Clémence Dargent, de esta serie con un talante muy particular, ni colegial ni burlesco, sino absurdo, poético y adorablemente ruidoso.

Tratamos de nunca burlarnos del tiempo o las situaciones. Queríamos empatizar con lo fantástico para alimentar dudas, sacar a relucir lo extraño y provocar preguntas. Pero esto tampoco es una crítica al cartesianismo. Queríamos evitar el maniqueísmo, matizarnos.

Clémence Dargent y Martin Douaire, guionistas de “Ovni (is), ambos graduados de la escuela FEMIS

>> Para ver, el avance “OVNI (s)”:

https://www.youtube.com/watch?v=/gZqM0qi49hQ

Didier Mathure (Melvil Poupaud, extra y terrestre) se ve llevado a la cabeza de GEPAN mientras no sabe nada sobre ovnis y afirma ser un cartesiano puro. Sus únicos ovnis son sus hijos, que no comprende. A decir verdad, el nombramiento es un castigo: el cohete espacial en el que trabajó hace diez años con su exmujer, Elise Conti (Geraldine Pailhas, magnífica), acaba de explotar tras el despegue. En cuanto a GEPAN, está muy mal visto por los “verdaderos científicos”.

Por ello, es despreciado por sus compañeros y acompañado de un equipo de brazos rotos – los propios ovnis, de ahí la “s” en el título – que Mathure tendrá que trabajar en las misteriosas desapariciones, las extrañas apariciones e incluso en una lluvia de flamencos caídos del cielo. .

Evolución del héroe

Muy bien hablado y dirigido por Antony Cordier, “UFO (s)” está lleno de referencias e ideas encantadoras, excéntricas y poéticas, como aquella en la que el pasante cree haber visto un barco en medio de la noche mientras está en una bola de espejos. que cayó del camión turístico francés de Jean-Michel Jarre.

Navegamos entre el humor, la fe y la verdad. La sal de la serie, incluso más que su trama, radica en la colisión entre el héroe y los contrastantes y cautivadores personajes secundarios.

Antoine Bel, columnista de Le Trio, en La Première.

El dúo de guionistas asegura haber tenido un gran placer al trabajar con la estética de los setenta, “en particular esta relación tan carnal con los objetos, antes de Internet y la desmaterialización”. Esto se nota en la atención al detalle, desde el vestuario y los peinados, hasta la intrépida banda sonora.

Además de su lado vintage, la serie cuestiona nuestras certezas, nuestro lugar en el universo y nuestra relación con la ignorancia, confronta la ciencia y la creencia, equilibra las convicciones cartesianas y los deseos de lo maravilloso, todo con un espíritu loco y optimista, rápido para ahuyenta el bazo en ausencia de hombrecitos verdes.

Marie-Claude Martin

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