La misión Artemis 2 ha vuelto a colocar la Luna en la agenda política y los planes futuros de la agencia espacial también son tema de discusión.Además, en este campo...
- Eduardo García Llama es el ingeniero español que controla el 'corazón' de la nave espacial Orion desde Houston.
- Los astronautas de Artemis 2 ya están en camino a la Tierra después de convertirse en los humanos que viajaron más lejos
- Análisis Por qué esta actuación es una repetición de la nueva era.
La luna vuelve a estar en la agenda política con la misión Artemis 2 y con ella los planes futuros de la agencia espacial.La escena ha reavivado el interés más allá del sector privado por volver a pisar la superficie de nuestro satélite.Han pasado más de 50 años desde que visitamos a nuestro vecino más cercano en una misión científica.estable."
Por ello, cabe preguntarse: ¿Por qué?Dicen que es porque estamos mirando más lejos, a Marte, y la luna de repente se ha convertido en un lugar estratégico para la exploración humana del espacio profundo.Pero la Luna está aquí y Marte todavía no es realista, está muy lejos.Además, es muy caro mantener vivas a las personas en el espacio, las misiones robóticas pueden resultar más económicas.
Entonces, ¿qué nos mueve a intentar abandonar este planeta al que estamos perfectamente adaptados? ¿La biología?¿La emoción? Probablemente la decisión no esté controlada por un componente completamente racional. Si así fuera, no existiría gran parte de la actividad humana. Eso sí, si lo pensamos bien, no tiene mucho sentido arriesgar la vida para sujetarnos a enormes tanques de combustible para dar la vuelta a la estación lunar.
¿Por qué arriesgar la vida para reparar un telescopio en el espacio o experimentar con microbios en ausencia de gravedad?¿Cuál es la necesidad allí?Podría dar muchos ejemplos de cómo la exploración espacial ha mejorado la calidad de nuestras vidas, pero quiero centrarme en uno: la motivación.
Muchos de los grandes científicos que conozco construyeron sus carreras en las misiones Apolo de la NASA y ahora están tratando de comprender cómo funciona la vida o el universo.Ninguna persona no iniciada ha oído hablar de las misiones de las sondas SMART-1, LRO o Zond ni de toda la información científica que proporcionan, pero debe haber oído hablar de los astronautas de Artemis 2, Christina Koch o Victor Glover. Entonces, si las futuras misiones tripuladas inspiran a quienes pueden curar el cáncer, arreglarnos la vista, ayudarnos con el efecto invernadero, explicar qué es la materia oscura o cómo surgió la Luna, a hacer una carrera científica. Lo agradeceré.
*Eva Villaver es Subdirectora del Instituto de Astrofísica (IAC) de Canarias y Asesora Científica de la Agencia Espacial Europea (ESA).
