Website logo
Home

Blog

Soy madridista y nunca pitaré al Real Madrid.

Soy madridista y nunca pitaré al Real Madrid.

Como ocurre con cualquier situación, desea un silencio atronador para mostrar su seriedad.Y todo tipo de seriedad: enfado, enfado… Yo, madridista, nunca abuchearía al Real Madrid Preferiría, como en cualquier situación, un silencio atronador para indicar importancia.Y todo tipo de...

Soy madridista y nunca pitaré al Real Madrid

Como ocurre con cualquier situación, desea un silencio atronador para mostrar su seriedad.Y todo tipo de seriedad: enfado, enfado…

Yo, madridista, nunca abuchearía al Real Madrid

Preferiría, como en cualquier situación, un silencio atronador para indicar importancia.Y todo tipo de severidad: enojado, enojado, enojado e insatisfecho.

Habría preferido un silencio atronador.No esperaba noventa minutos de denuncia de irregularidades.¿Quién puede esperar algo así?Podemos entender o más bien tolerar ciertos pitos introductorios, esporádicos o programados.Pero noventa minutos de silbar sin parar son como darse cabezazos contra la pared durante noventa minutos.

No puedo imaginarme a ningún otro aficionado en el mundo abucheando a su equipo durante todo un partido, porque nunca antes había sucedido.Madrid es excelente hasta para las cosas más ofensivas (extranjeras).

Silencio atronador

El público, entusiasmado por unirse a almorzar el sábado en el Santiago Bernabéu (ni siquiera las ganas de comer les dejaron volver a perder) no podía querer regañar al equipo ni animarle con su actitud (interpretación general de los ciudadanos del Bernabéu), sino actuar como conciudadanos (sin excepciones, claro), con una especie de desafío colectivo personal.

Habría preferido, como en todos los casos, un silencio repentino para demostrar seriedad.Y todo tipo de severidad: la del enojado, la del enojado, la del enojado y la del infeliz.Y, además, ese silencio, mucho más fácil de sostener (aunque lo parezca), podría haber permitido al equipo jugar, pensar y no desconcertar al equipo en los momentos bajos, sobre todo emocionales, de los que uno debería ser aficionado.

Estuve delante o detrás, nunca he pitado al Real Madrid y nunca les pitaré, en parte porque soy aficionado del Real Madrid y en parte porque personalmente no creo que sea apropiado pitarle a nadie.Son los del Real Madrid los que pitan a los jugadores, al entrenador o al palco, lo cual es hasta cierto punto comprensible, a menudo insólito y también una costumbre destacada en los estadios, a diferencia de la afición del Real Madrid que ahora, desde el sábado, se jacta de pitar a los jugadores y al palco (ni siquiera los pitos pueden sonar todavía para este entrenador) durante los noventa minutos de partido.

Puedes silbar, eso es todo.

Este puede ser un hito (enhorabuena a los poseedores de récords) que, sin embargo, puede tener posibles diferencias y variaciones.Puedes silbar todo el tiempo que quieras, por mucho que a tu servidor no le guste, pero debido a la naturaleza inusual de la mayoría de los ejercicios de patten, existe el riesgo de sufrir lesiones inusuales, como en músculos menos conocidos como el orbicular, el suero, el platisma, el mental y el cigomático, que aparece como Carr y sus amigos.

Son problemas físicos molestos, como se menciona en el primer párrafo, pero todos son menores comparados con la proverbial e idiota idiotez del ciudadano del Bernabéu, que a cualquier precio todavía deslumbra con su silbato en las Eurocopas.

Bringing you breaking news with deep dives into Sports, Entertainment, Technology, and Health.

© 2025 Bateo Libre, Inc. All Rights Reserved.